Restaurant Cal Basté Info
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Wheelchair-accessible toilet
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LGBTQ+ friendly
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Transgender safe space
Planning
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Accepts reservations
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Cash only
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Children
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Good for kids
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High chairs
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Kids' menu
Pets
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Dogs allowed outside
Other
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LGBTQ+ friendly
Best KPortal Reviews
Sitio único y entrañable! Comida casera, buena y acompañada de Lluís, el propietario. Uno de los pocos lugareños de la zona, que te deleita con sus historias.
No recomendable para urbanistas ni gente “fina”, ya que no sabrían disfrutar de la experiencia.
Surrealista total. Reservamos a las 15h. Nos hacen esperar una media hora larga antes no nos hacen pasar a la mesa, habiendo muchas vacías. Servicio nulo, se les olvida lo que has pedido, lo traen todo mal. La comida fría y muy cruda. Mesas con comensales cruzando miradas con las otras mesas en desespero para ver a quien les tomaban nota antes y porqué tardaban tanto. Tenemos que pedir hasta tres y cuatro veces que traigan pan, allioli o lo que sea. Raciones exageradamente pequeñas, cantidades de niños pero el precio no pasa de 10€ por persona. El propietario, un señor de bastante avanzada edad, hace callar a las mesas que hablan un poco alto, vergonzoso. Total que acabamos de comer a las 17.20h sin cafés pq no les funciona la máquina. Lo único que destacaríamos és la butifarra que era muy buena. Tienen suerte que es el único restaurante de la zona. Jamás habíamos visto nada igual. No volveremos ni lo recomendamos.
Lugar al que le tengo mucho cariño, desde cuando Sisco y Nando venian a tocar en la Festa Major!!!! Sentarse en su terraza y ver atardecer con el Cadí al fondo es inolvidable. La comida pasa a segundo plano. Hay que ir con ganas de disfrutar de la naturaleza y espíritu joven. Luis el dueño suele contar cosas interesantes, si sabes preguntar, claro.
Un RO-BO literalmente, jamás en mi vida me habían preparado un bocadillo tal q así: el pan de barra cortado como si fuera pan de Pagés (cada rebanada 1 dedo de ancho) con 1 loncha de queso y unos cuantos minitrocitos más por 4,50€ el invento. Tuve q tirar toda la corteza pq el pan era congelado, se descongeló en el microondas y todo el borde estaba más duro q una piedra. Mi bocadillo acabó siendo miga de pan con una loncha de queso. Pero es q encima el señor te dice q sí, q es pan de barra y se queda tan tranquilo... Una tomadura de pelo. Servicio nefasto (muy muy muy lento para preparar 2 "bocadillos" fríos y con muy malas formas, hasta escuché al señor cuchicheando de mí), lugar MUY MUY sucio. Sabe muy mal dejar este tipo de reseñas, pero es q es la realidad. Por lo visto, anteriormente era diferente. Ahora no se lo recomiendo ni a mi peor enemigo. Es una pena pq vas de excursión a un sitio precioso y este tipo de sucesos te dejan con un muy mal sabor de boca.
Íbamos a hacer la ruta del Prat de Cadi y Estana era el último pueblo Antes de empezar la ruta. Paramos a comer y nos llevamos una sorpresa. El propietario Lluís, uno de los pocos habitantes de la zona, regenta este restaurante, es una persona encantadora y entrañable. En el momento que estuvimos cayó una tormenta impresionante y acogió a un grupo de excursionistas que iban con niños pequeños para que se pudieran refugiar de la tormenta sin necesidad de consumo alguno.
Eran unos 30 niños con sus respectivos monitores y no le importó abrirle sus puertas para que se refugiaran de la lluvia.
Viniendo de una gran ciudad este hecho nos encantó y enterneció.
Nuestra hija valoro muy positivamente la hospitalidad de este señor.
Comimos un bocadillo de tortilla francesa de sus propias gallinas, súper rico!!!!
Comida normal casera , platos justos ,lo que recomiendo es comer carne a la brasa. Servicio normal. Lo mejor las vistas que tiene .
Es como comer en una masia de la Catalunya profunda. Una gran variedad de platos caseros muy muy sabrosas. El dueño Lluís un viejito que se complementa perfectamente con el ambiente y te cuenta alguna historia si se la pides. No es apto para tiquismiquis urbanitas con prisas y reparos. El servicio se lo toman con calma, pero siendo que eramos 10 con comida casera y al momento y todos platos diferentes se entiende que tardara. Comer calentito aquí después de la ruta cercana ha sido agradable.
No os dejéis guiar por la apariencia. El sitio por dentro huele FATAL el dueño es un antipático y nos puso unos sobres de colacao caducados con las tazas y cucharas sucias. Un asco de verdad no vayais!!!
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