Casa Rural Sarasola Zahar Landetxea - Guest house Info
Amenities
Best KPortal Reviews
Un caserío precioso en un entorno incomparable. Es una caserón de piedra con mucha historia que su dueña, Ana, mantiene con sus propias manos. Un sitio muy cómodo y acogedor. La única pena fue que no pudimos disfrutarlo más tiempo. Gracias por todo.
Impresionante paisaje, un lugar con sabor a hogar, la atención excepcional. Especial para quien quiera disfrutar con la naturaleza en su esplendor y desde allí visitar pueblos bellos alrededor.
Impresionante. Un sitio excelente para todo, relajarse, cansarse caminando, vivir en el campo. Muy recomendable.
La peor experiencia que he tenido en una “casa rural” en mi vida.
Lo primero de todo las fotos que tienen colgadas en la web no se corresponden con la realidad, al igual que la información que dan sobre la casa y las condiciones.
La “anfitriona” (si se la puede llamar así) nos trató de muy malas maneras desde que llegamos.
Se nos metieron en la casa cuando no estábamos y nos dejaron la nevera abierta y nos cerraron ventanas.
Cuando no les interesaba que habláramos nos cortaban la luz para no molestarles.
Y, por supuesto, el precio desorbitado para lo que en realidad te ofrecen.
Una experiencia nefasta!! Un engaño y un trato horrible.
Fin de semana para repetir! Muchas gracias Ana por tu amabilidad y disposición en todo momento. El espacio de Sarasola-Zahar es inmejorable si lo que quieres es estar rodado de naturaleza y tranquilidad. Es un sitio perfecto para desconectar y descansar. Sobre los desayunos y las cenas: Gran cantidad y productos de calidad, caseros y como se dice: comida de casa. El baserri está adaptado y reformado, con muebles simples pero hacen su función. Nosotros hemos quedado encantados, si podemos, volveremos.
Un abrazo de parte de Leire y Eder
Entorno natural excepcional, a 15 minutos del mar. Mucha tranquilidad y belleza, perfecto para desconectar. Nuestra habitación tenía unas vistas increíbles y la cama super cómoda. Ana estuvo acertadísima recomendándonos sitios donde comer y rincones que visitar. Nos fuimos tristes; con muchas ganas de volver :) David y Raquel
El entorno es ideal para hacer senderismo desde la misma casa o desde alguno de los pueblos cercanos, como Zumaia, que además tiene fantásticas playas. La casa es muy amplia y cómoda, aunque sin lujos (no tiene lavavajillas, pese a que la capacidad es de hasta quince huéspedes), dispone de lavadora (su uso se paga aparte, lo que llama la atención sobretodo porque alquilamos la casa una semana), microondas, TV, pequeño horno y vajilla suficiente. También una gran barbacoa portátil, mesa de ping pong y WIFI. La propietaria es amable y aconseja bien acerca de los sitios interesantes del entorno. Limpia los baños casa tres días y cambia las toallas que se requieran. También vende productos de su huerta o elaborados por ella, así como huevos de sus gallinas. Se le puede encargar el pan diario a Pedrito, un conocido que lo trae del pueblo.
Una casa muy acogedora, en un entorno único. Vistas espectaculares y la propietaria es muy agradable y está pendiente de que estés a gusto. Para repetir.