Restaurante Terrasses de la Torre Info
Amenities
Service options
-
Outdoor seating
-
Dine-in
Highlights
-
Fireplace
-
Rooftop seating
Accessibility
-
Wheelchair-accessible car park
-
Wheelchair-accessible entrance
Offerings
-
Alcohol
-
Beer
-
Coffee
-
Healthy options
-
Small plates
-
Spirits
-
Wine
Dining options
-
Lunch
-
Dinner
-
Dessert
-
Seating
Amenities
-
Toilets
-
Wi-Fi
Atmosphere
-
Casual
-
Cosy
Crowd
-
Groups
Planning
-
Reservations required
-
Accepts reservations
Payments
-
Credit cards
-
Debit cards
Children
-
Good for kids
Parking
-
Free parking lot
-
Parking
Best KPortal Reviews
Buena comida, trato inmejorable y un paraje en plena naturaleza hacen de este restaurante un acierto.
Desde la ensalada hasta el postre, todo está preparado con buenos ingredientes y cariño. Imprescindible probar las cocas y los arroces.
Nos hemos dejado aconsejar y hemos descubierto la tarta de algarroba, una auténtica delicia. Siendo dos no hemos podido probar mucho, pero repetiremos!
Restaurante en plena naturaleza especializado en cocas y arroces al horno o con costra. Muy buena calidad precio y excelente servicio. Buen ambiente para comidas familiares o grupos. Postre caseros. Os recomiendo la tarta de algarrobas.
Restaurante excepcional para una cómida tradicional valenciana, ensalada insuperable, verduras llenas de sabor con aliño sencillo y las mejores cocas, de higos, anchos y piñones, de guisantes, de espencat/esgarraet.
Comida y local sencillo pero muy auténtico, de mis favoritos de la zona. Está ubicado en una zona apartada y muy tranquila, con mucho espacio abierto y sin tránsito de coches. Totalmente recomendable.
Lugar muy tradicional llevado por gente joven con muchas ganas. Tienen un privilegio del lugar ennel que están y nosotros de poder disfrutarlo. Las cocas y el tomate, de escándalo
Llevo comiendo en este restaurante desde 1989-1990, siempre en grandes comilonas. Antes con los amigos de mis padres e hijos y ahora vamos esos hijos ya crecidos. En los principios los arroces (cualquiera) eran espectaculares pero recientemente de un tiempo hacia aquí (no sé si habrá habido cambios en la cocina) el punto del arroz está algo pasado. De sabor muy buenos, pero el arroz un tanto pastoso.
Aún así es un buen sitio para comer grandes grupos (también en familia) y probar sus increíbles cocas, los embutidos locales y los arroces de la zona. Para acabar, nunca está de más pedir un variado de tartas (caseras y muy buenas) y si se tercia, tomar unos licores de hierbas o su amplia variedad de ginebras. Eso sí, alguien tiene que ver disfrutar a los demás porque el lugar está muy apartado y es imprescindible ir en coche.
Hemos ido porque mi marido iba de niño a este lugar y le traía muchos recuerdos. Llegar es un poco complejo pero merece la pena ya que el sitio es bonito. Muy buena atención. La distribución de las mesas está muy bien. Hemos pedido para compartir morcilla y sobrasada, además una coca de anchoa, higos y pipas, todo muy bueno. De principal un arroz con costra para dos, un poco pesado para cenar, estaba soso, quizás muy bajo de sal. La ración muy grande, nos sobró algo menos de la mitad y nos la llevamos. De postre pedimos tarta de chocolate y zanahoria caseras, muy normales. Nos pareció muy curioso que nos cobraran el hielo y unas almendras que nos pusieron nada más llegar y que no pedimos (pensamos que eran de picar).
El sitio: se trata de una casa tradicional preciosa con varias terrazas que hacen honor a su nombre, escondido si, pero eso le da cierto encanto teniendo en cuenta el paraje en el que se encuentra.
La comida: tradicional, austera y buena. Especialidad en arroces al horno aunque no los probamos. Productos de la zona de calidad, con detalles como la mistela y los buñuelos de calabaza cortesía de la casa. Todo cocinado en hornos de leña tradicionales.
La atención: muy buena por parte de la camarera Rosa, nos atendió estupendamente, nos hizo sentir como en casa y muy cómodos. No tanto Salvador, el dueño que regenta el local, es un auténtico maleducado que nos recibió a gritos echándole una bronca de campeonato a la camarera porque no nos había avisado de que teníamos que entrar a firmar para que nos dieran mesa.. si si, si no firmas no te dan mesa.
Exceptuando el trato de este hombre, que igual es una bellísima persona pero yo juzgo lo que he visto, ni hola, ni adiós, ni gracias, ni buen provecho, nada de nada, un auténtico amargado que te deja los platos en la mesa sin mirarte a la cara. Además por lo que vimos es la tónica habitual, no era algo personal con nosotros.
En fin, un sabor agridulce que podría ser un sobresaliente de no ser por este señor.
Sobre el precio, lo veo correcto, aunque al no tener carta da un poco de miedo pedir...
Es un sitio que esta algo recóndito, ya que está algo lejos de cualquier sitio, pero la comida vale la pena. El personal es un tanto seco pero con los años ha ido mejorando su actitud. La comida está muy buena pedimos: ensalada deconstruida, pelotas, guisado de calamar, embutidos a la brasa, tres coques que están en las fotos y de postre, tarta de queso e infusión de timonet y nos invitaron a misteleta. Salimos a 20€ por persona y comimos hasta reventar, volveremos, ya que las cocas las hacen como en ningún otro sitio.
Quick Facts About Restaurante Terrasses de la Torre
Today
Opening Hours
How to go there
Location
Places