Las Caldas by blau hotels Info
Amenities
Best KPortal Reviews
Estuvimos en pareja en el puente de diciembre con la idea de relajarnos, disfrutar de la gastronomía y recorrer Asturias. Tengo que decir que se cumplieron sobradamente nuestras expectativas en todos esos aspectos y mucho más. En cuanto al hotel, decir que es muy bonito, tranquilo, muy limpio y con todos los servicios que uno pueda necesitar en su estancia. ¿Del Centro Termal qué decir? pues que tiene absolutamente de todo: baño turco, sauna, piscinas exterior climatizada (que provoca una sensación muy placentera el hecho de estar a 5º-6ºC en el exterior y sumergido en una piscina a 25º-30ºC) una piscina interior climatizada grandiosa, chorros de presión de todo tipo, jacuzzis individuales, camas calientes... absolutamente de todo, no se hecha nada en falta. No puedo decir otra cosa que hicimos uso y disfrutamos de absolutamente todos lo que ofrecía. |En cuanto a la gastronomía y el servicio, solo puedo decir que la comida fue deliciosa: abundante, de presentación exquisita, bien condimentada y con un servicio exquisito y atento. Tanto en uno como en otro apartado se nota la mano del chef Raúl Galán y el maître Javier Yuste, que hacen una labor encomiable dirigiendo unos equipos que hacen que tu estancia sea lo más cómoda y placentera posible. Son un lujo para cualquier compañía.|Por la noche tomando alguna copa en el Bar, donde Vanessa es la anfitriona perfecta: trato amable, conversación agradable, simpatía a raudales... un lujo poder compartir esos momentos.|Mención aparte para Fernando Sánchez y Manuel del Salto, director y subdirector del complejo termal, que son los encargados de hacer que los distintos departamentos funcionen como un todo, que nada falte, que los huéspedes se sientan como en casa. Su amabilidad y buen trato es la seña de identidad y una constante durante toda la estancia y consiguieron, entre todos, precisamente eso, que nos sintiéramos como en casa. Tanto es así que "amenazamos" seriamente con volver este año.
DECEPCION. Hacia tiempo que no veníamos y teníamos un recuerdo maravilloso. De antes que la cadena Blau hotels lo cogiera. El spa abarrotado a cualquier hora a pesar de que te hacen reservar en un horario. Muchisimo ruido. Nadie controla si estás 2 o 4 horas dentro. Masificado totalmente. Entiendo que busquen la rentabilidad del hotel pero a costa de llenarlo hasta perder la esencia de un balneario que antes era relax total.|Por otra parte los camareros, gente de Limpieza y personal en general han sido súper agradables y muy amables en todo momento. Las camas siguen siendo muy cómodas.
Un sitio perfecto para recargar pilas. El spa, maravilloso. El desayuno, impresionante. A destacar la amabilidad de todos los empleados. Tendría que ser obligatorio acudir al menos una vez al año. El entorno es precioso si te gusta la naturaleza
Hemos estado en varias ocasiones tanto en Hotel como en Gran Hotel y nuestra experiencia siempre fue positiva, quedando con ánimo de volver. Sin embargo en esta última estancia todo han sido inconvenientes desde el momento de la llegada. Si que es cierto que el Director del Hotel se interesó por solucionarlo, ya que el personal de recepción fue bastante inoperante. Lamentablemente nuestra opinión y valoración sobre este establecimiento hotelero ha decaído bastante como para plantearnos continuar acudiendo al mismo.
Estupenda experiencia. Hotel muy acorde con su categoría, servicio y atención del personal de 10. Ubicación perfecta para descansar y poder visitar Oviedo.
El hotel ofrece actividades como paseo matutino y actividades en gimnasio que es una pena que no se publiciten más porque es un plus al buen servicio que ofrecen.
Habitaciones amplias y confortables aunque los muebles ya están un poco dañados. Baño con lavabo de dos senos limpio y moderno aunque la ducha ya tiene el antideslizante un poco gastado. Moqueta en la habitación. Personal amable. Precio con spa los días de lunes a viernes interesante los fines de semana caro no volveria en sábado o domingo, un martes si.
Las instalaciones están muy bien. El personal es amable. Problemas: 1) Teníamos varias habitaciones y en el momento de la reserva hicimos varias peticiones (plato de ducha, bañera...) que fueron atendidas al revés de lo solicitado. 2) Ridícula política de reserva del desayuno que no se nos comunicó en el momento de hacer la reserva. He viajado por muchos grandes hoteles y es la primera vez que tengo que decidir el día anterior a qué hora me voy a levantar para desayunar. Se supone que cuando uno va a un hotel balneario es para desconectar y no para estar preocupado al levantarse de si tengo que apurar porque ayer reservé el desayuno a las 9:15 o a las 9:45. No creo que fuese por falta de espacio porque al lado del salón donde se daban los desayunos tenían otro salón exactamente igual completamente vacío. No tiene ningún sentido, en todos los hoteles que he estado tenían una franja horaria para los desayunos y tú te organizabas para ir dentro de esa franja.
Esta es nuestra quinta vez en este balneario. Lo primero decir que su localización y servicio siempre nos ha encantado. Pero esta vez notamos carencias. La temperatura del agua era algo más baja que otras veces, el espectáculo de luz y sonido en la cúpula central del balneario ya no lo hacen y cuando lo hacían era algo espectacular que te ponía la piel de gallina (himno de Asturias con chorros de agua al compás, inmejorable). El balneario ha pasado de ser relajante a que en ocasiones sea un lugar de niños saltando en bomba por tu lado, algo totalmente incompatible con el concepto balneario (ojo, no estoy en contra de los niños, pero no es una piscina, es un balneario). Respecto al hotel, las habitaciones siguen siendo espectaculares, gran tamaño, limpias y bien atendidas, pero la moqueta ha vivido tiempos mejores, rota y desgastada. El personal de 10, atento y predispuesto a agradarte en cada momento, en esta última estancia ha sido lo mejor, tienen un personal de categoría y nivel a lo que se espera de un balneario y su atención es espectacular.