LA CASA DE LA ESTACION , restaurante, truficultura, vía verde de Ojos Negros Info
Amenities
Crowd
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LGBTQ+ friendly
Other
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LGBTQ+ friendly
Best KPortal Reviews
Los dueños son muy buena gente. Un lugar tranquilo para relajarte y desconectar, hacer rutas tanto en bici como andando. Se come súper bien. Habitaciones limpias, y cómodas. Siempre que puedo repito.
Hemos comido hoy aquí. MUY buena comida. El servicio muy atento y MUY amable. Es para recomendar seguro.
Desagradable comida y dueño del restaurante sin control y agresivo.
El día 1 de enero reservamos para comer en grupo 14 comensales.
Al comentar que tenia intolerancia a la fructosa, gluten y lactosa ya empezamos mal la comida. Este tema incómodo a la camarera, tardaron 1h en servirnos el primer entrante…
A las 15:55h y molestaron a uno de nosotros sirviendo mal.
El servicio en todo momento fue poco amable y con caras de asco.
El segundo entrante paté artesano con tostas, fue insuficiente, se podría decir que cada plato de pate podría ser para una persona o dos, nunca para 4 o 5 personas. Y el último entrante… igual.
Los platos principales:
Arroz meloso, pasado (pastoso) y con sabor a quemado.
Solomillo y el pollo platos escasos y secos y frio.
La sorpresa al traernos la cuenta nos habían cobrado 0,50€ por pers por sacar un poco de aceite con sal, ademas de cobrarnos el pan y el agua fuera del menu, pagamos y nos fuimos…
La sorpresa desagradable fue cuando el restaurador fue al parking a buscar a uno de nosotros, y no para pedir disculpas sino comenzó a alzar la voz, e insultarnos, diciendo que yo que era la que tenia las intolerancias:
« me traéis a una persona con todas las intolerancias del mundo »
Y siguió su vergonzoso monólogo culpándome por haber hecho cambiar el menú que el había preparado.
No sólo este argumento es injustificable y discriminatorio sino que también es mentira pues se negaron a prepararme platos diferentes adaptados. La solución de la casa fue servir el menú con un pan distinto (congelado) y no servirme postre y pagamos el mismo menú que todos pudiendo comer prácticamente la mitad de los platos.
Todo esto desencadenó una discusión con una actuación vergonzosa de este señor, el dueño del restaurante, tras gritarnos se volvió enfurecido cogiendo un palo con forma de tubería metálica y vino hacia nosotros a pegarnos, la suerte que tuvimos que sus compañeros le impidieron que se acercara a nosotros, y tuvimos que partir rápidamente de allí para evitar agresiones físicas. Mientras salíamos vimos que esta persona con problemas de autocontrol seguía dando golpes y tiraba sillas desde la distancia.
Desagrable desenlace, y una gran estafa toda la comida, el menu eran 32€ y acabamos pagando 45€ por pers, aun que eso fue lo de menos.. después del desagradable espectáculo que nos hizo el dueño del restaurante.
Reservamos para comer el 01/01/24.
Total 14 comensales, al llegar ampliamos a 15 comensales.
La hora de la reserva 14h, nuestra llegada 13:50h.
Nos pidieron que diéramos una vuelta para hacer algo tiempo y que terminarán de prepararse.
Entramos al restaurante a las14:40h.
Comentamos que en el grupo venía una persona con intolerancia a la fructosa y celiaca.
Este tema incómodo a la camarera que suspiraba cada vez que pedíamos algo.
Lo primero que sirvieron fue la bebida a las 15:30h.
Sobre las 15:40h nos tomaron nota del plato a elegir.
15:55h nos servían el primer plato, caldo con una jarrita, entiendo que lo realizan de esta forma para ser más pretenciosos pero poco practicos. Molestan al comensal y lo salpican cuando el caldo golpea con la superficie del plato.
El servicio en todo momento fue poco amable.
El segundo entrante paté artesano con tostas, fue insuficiente, se podría decir que cada plato de paté podría ser para una persona o dos, nunca para 4 o 5 personas.
El tercer plato cremoso de patata, torreznicos y huevo fue la muestra del despropósito en el servicio.
Comimos por grupos de 4, todos del mismo plato, sin posibilidad de servirnos por qué no llego nunca el servicio para servirnos de forma individual. Nada higiénico, LAMENTABLE.
Los platos pricipales
Arroz meloso, pasado (pastoso) y con sabor a quemado.
Solomillo y el pollo platos escasos y secos.
Solicitamos la cuenta y algunos comensales manifestaron su malestar por qué cobro pan, agua y un servicio por comensal.
El pan y el agua estaban incluidos en el menú, pero lo cobraron a parte.
Pagamos y nos salimos para irnos.
La sorpresa desagradable fue cuando el restaurador fue al parking a buscar a uno de los comensales.
Lejos de pedir disculpas por qué el servicio no habia estado a la altura, comenzó a justificarse y se enzarzó en una pequeña discusión con más de un comensal y voz en grito responsabilizó que todo el problema había venido por la persona con intolerancia.
Dijo « me traéis a una persona con todas las intolerancias del mundo » señalando a la joven que sufre de una enfermedad crónica. Y siguió su vergonzoso monólogo culpando a la joven, mi hermana, por haber hecho cambiar el menú que el había preparado.
No sólo este argumento es injustificable y discriminatorio sino que también es mentira pues se negaron a preparar platos diferentes adaptados.
La solución de la casa fue servir el menú con un pan distinto (congelado) y no servir postre a la persona afectada, que pagó el mismo menú que todos pudiendo comer prácticamente la mitad de los platos.
Se desencadenó una discusión con una actuación vergonzosa de este señor, el dueño del restaurante, tras gritarnos se volvió enfurecido cogiendo un palo con forma de tubería metálica y vino hacia nosotros a pegarnos, la suerte que tuvimos que sus compañeros le impidieron que se acercara a nosotros, y tuvimos que partir rápidamente de allí para evitar agresiones físicas. Mientras salíamos vimos que esta persona con problemas de autocontrol seguía dando golpes y tiraba sillas desde la distancia.
Desagrable desenlace, y una gran estafa toda la comida
quieres comer mal, quemado,caro , con malas caras a tu atención ,sin empatía a los problemas alimentarios……. Quédate y disfruta !!!!. Pero hay q ser sinceros y el restaurante está en un entorno bonito.Ahhh y si quieres lavarte las manos …….. el grifo está roto ….ojo pues igual te lo cobran
De 10, llegamos después de una etapa de bicicleta x la maravillosa vía verde y el trato exquisito y muy familiar. Cenamos y desayunamos allí y fue una pasada, x poner un pero nos hubiera gustado q tuvieran un menú ya q no todos nos lo podemos permitir, pero lo q cenamos fue d lujo la verdad, pero a la carta. Y el desayuna auténtico merece la pena(8€) y reponer fuerzas para la ruta. Carlos q es el dueño es un encanto y te puede informar de todo lo relacionado x la zona. Volveremos y lo recomendaré a todos mis amigo. Mucha suerte Carlos, fue un placer
Casa rural a escasos metros de la VV Ojos Negros.
Carlos, Alfonso y toda su familia son encantantadores, me ayudaron con un problema de pinchazo con la bici y Carlos trató aquella rueda como mantequilla, dejándola perfecta.
Las instalaciones son muy acogedoras, tipo encanto rural 100%.
Alfonso, muy amablemente me contó todo sobre el cultivo de la trufa a lo cual también se dedican.
Si pasáis por ahí, parad!!! Y no olvidéis probar las especialidades de la casa "Huevos trufados" y ese maravilloso Paxarán casero que elavoran ellos mismos!!!
El desayuno, es abundante y variado, vamos que dudo que nadie se quede con hambre!!
Familia... haciéndolo así, os auguro grandes éxitos! Sin duda, volveré!
Casa rural pegada a la Vía Verde de los Ojos Negros con una gran finca de 18 hectáreas de cultivo de trufa negra.
Carlos, el dueño, y su familia nos han dado una memorable introducción a ese mundillo algo desconocido para nosotros.
Cena elaborada en una casa rural que se anuncia ella misma como casa rural sencilla.
A destacar también: un comedor/salón acogedor, nuestra habitación muy amplia y un patio que invitaba a tomar algo bajo un techo de viñas. Carlos nos hizo fácil recargar bicis en su garaje, al margen de dar muy buenos consejos sobre ciclismo y rutas, materia que maneja con soltura.
Seguramente volveremos - si posible este invierno para una estancia de truficultura.