Hostal El Forn de Beget Info
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Best KPortal Reviews
Después de unos km por una carretera estrecha pero de piso excelente llegas a un pueblo precioso. Beget. Allí encuentras el Hostal el Forn. Comida clásica catalana de calidad con servicio excepcional con una atención exquisita y de calidad . Volveremos.
Pues a nosotros nos pareció un buen servicio. La comida del menú buena y mucha variedad a escoger. El mató estaba muy muy bueno. Comimos en la terraza porque íbamos con los perros y esta prohibida su entrada al restaurante. Antes sí que dejaban incluso en el hostal pero debido a malas experiencias con algunos huéspedes por destrozos en las habitaciones ya no dejan entrar a los perros. Y pagamos justos por pecadores.
Atención pésima. Fuimos a tomar unas cervezas al restaurante a las 7 de la tarde y no nos quisieron atender con la excusa de que a las 8 tenían que montar las mesas para la cena. Hay hosteleros que deberían dedicarse a otra cosa, pues no saben tratar a los clientes. El pueblo tiene mucho encanto, pero no pienso volver. Han perdido un posible cliente que otra vez hubiera podido ir a comer, cenar o ha quedarme en el hostal.
Comimos allí, y comimos muy bien, y un servicio excelente, una familiaridad inigualable, los platos riquísimos, y los caracoles estaban para chuparse los dedos, muy atentos no faltó nada en la mesa se acababa el vino y traían otro sin pedirlo, lo mismo con el agua y el pan, el menú por 25 euros más que bien pagados. Desde luego que volveré y seguro que volveré expresamente para comer allí a pesar de los 200 kilómetros que me separan del lugar.
Buen servicio y comida regular.
Mejor escoger carne a la brasa y platos sencillos, si se quiere comer bien.
Los platos elaborados dejan mucho que desear. Tirando a sosos, salsas aguadas ... Bacalao y conejo que parecen hervidos.
En mi opinión, se paga 25€ por un menú de 14€.
Un atención pésima. El señor muy desagradable. Queríamos tomar algo a la 13h del mediodia y no nos quiso atender porque era horario de menu del mediodía (sólo había la opción de menú por 25€). 5 minutos antes había gente haciendo el vermut en la terraza, y cómo el señor estaba estresado no nos quiso atender. Lastima que uno de los pueblos con más encanto que hay en la zona, el único restaurante que está abierto en esta temporada, tenga un trato tan despreciable con la gente que va a visitarlo. No recomiendo para nada ese restaurante.
Uno de mis lugares favoritos en el mundo, la ubicación es privilegiada, las vistas, la tranquilidad, el silencio,solo roto por el sonido del rio, la libertad que se respira. El lugar tiene encanto. Ya me he hospedado varias veces y siempre que pueda volveré. Las habitaciones son cómodas y limpias. La comida es casera y esta buenísima, los caracoles los cocinan muy bien. Servicio muy simpático y atento.
Hemos estado hoy. Llamé para reservar, 5 adultos y un niño. Nos han puesto en una sala entre dos comedores. La comida mejorable, pagas la poca oferta del pueblo y el placer de estar ahí comiendo. Entre 19-23€ el menú por canelones sin bechamel, ensalada encharcada en vinagre (literal) y patatas congeladas de guarnición. Nos ha medio atendido una adolescente que no nos ha hablado ni contestado ninguna pregunta en todo el servicio. Por no decir las miradas cada vez que interaccionábamos con ella. Antes de los postres ha venido el que creemos es el propietario para decirnos si podía hacer callar a mi hijo de 18 meses, que bajase el volumen o me fuera a calmarlo a la calle (sí, me ha invitado a irme) porqué unos clientes de la sala contigua se han quejado del ruido (nos ha dicho incluso qué clientes eran). En vez de decirles a esos clientes que la entrada a niños está permitida y los niños hablan y a veces, hasta lloran.
Al irnos (ya se han encargado de servirnos muy rápido el postre y de tener la cuenta preparada), he dicho al señor propietario "adéu i gràcies" a lo que ha contestado sin mirar "vagi bé". Ni gracias, ni siento lo sucedido, nada! Son maleducados y antipáticos.
Hemos ido a tomar café a la terraza de Can Jeroni, el otro restaurante del pueblo. Nos han tratado de 10. Deberíamos haber reservado ahí, permiten acceso a perros dentro del salón, seguramente no les hubiese molestado un bebé.
Si no les gusta el trato al cliente, si olvidan que ofrecen un servicio, por qué siguen en el negocio? No voy a un restaurante a pagar y a pedir perdón, recibir mal trato y que nos arruinen lo que podría haber sido un buen recuerdo.
El pueblo, por cierto, muy bonito. Para volver!
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Hem estat avui. Vaig trucar per reservar, 5 adults i un nen. Ens han posat en una sala entre dos menjadors. El menjar millorable, pagues la poca oferta del poble i el plaer de ser-hi menjant. Entre 19-23 € el menú per canelons sense beixamel, amanida ofegada en vinagre (literal) i patates congelades de guarnició. Ens ha mig atès una adolescent que no ens ha parlat ni contestat cap pregunta en tot el servei. Per no dir les mirades cada vegada que interaccionàvem amb ella.
Abans de les postres ha vingut el que creiem és el propietari per dir-nos si podia fer callar al meu fill de 18 mesos, que baixés el volum o marxés al carrer (sí, m'ha convidat a anar-me'n) perquè uns clients de la sala contigua s'han queixat del soroll (ens ha dit fins i tot quins clients eren). En comptes de dir-los a aquests clients que l'entrada a nens està permesa i els nens parlen i de vegades, fins i tot ploren.
En marxar (ja s'han encarregat de servir-nos molt ràpid les postres i de tenir el compte preparat), he dit al senyor propietari "adéu i gràcies" i ha contestat sense mirar "vagi bé". Ni gràcies, ni sento el què ha passat, res! Són maleducats i antipàtics.
Hem anat a prendre cafè a la terrassa de Can Jeroni, l'altre restaurant de la vila. Ens han tractat de 10. Hauríem d'haver reservat aquí, permeten accés a gossos dins de la sala, segurament no els hagués molestat un nadó.
Si no els agrada el tracte al client, si obliden que ofereixen un servei, per què segueixen en el negoci? No vaig a un restaurant a pagar i a demanar perdó, rebre mal tracte i que ens enfonsin el què podria haver estat un bon record.
El poble, per cert, molt bonic. Per tornar!