Casal de Armán Info
Amenities
Other
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Free parking
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Free breakfast
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Free Wi-Fi
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Breakfast
Amenities
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Free Wi-Fi
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Free breakfast
Best KPortal Reviews
Hotel de estilo rural situado en un entorno idílico. Es un gran caserón, en el cual, la parte baja es un restaurante, y en la parte superior se encuentran las habitaciones, y una zona común muy agradable y bonita.|Las habitaciones son de estilo rústico. Predomina la madera y la piedra. El edificio es antiguo y lo han restaurado con muy buen gusto. El resultado es bueno, aunque le falta alguna cosilla para llevarse la máxima puntuación. Las camas son muy cómodas.|Lo que no me acaba de convencer es la ducha, que no está acorde al resto de la habitación, y los muebles de la habitación, que son un poco "austeros". Por lo demás, muy bien. La zona común es un gran salon/biblioteca, muy rústico y acogedor. Con una mirador muy bien situado.|El desayuno es lo mas flojo de la estancia. Muy escaso en productos, y bastante desatendido por el personal. Casi no vienen por la estancia, y por tanto, los pocos productos que ya de por si tienen, casi no los reponen. |En resumen, un hotel recomendable, sobre todo si disfrutas de todo el pack, como es la estancia, con la cena/comida en el restaurante, y la visita a las bodegas. Todo ello supone una estancia muy agradable y amena.
Solo podemos hablar de la terraza, donde nos tomamos el vino de la casa, muy rico y disfrutando unas buenas vistas. La terraza es muy bonita, y disfrutas de un buen paisaje, con un precioso atardecer entre las viñas.
El encargado muy amable y chistoso.
Nos quedamos con las ganas de alojarnos allí, pero lo dejamos pendiente para la próxima.
Como fotógrafos de bodas e Pájaros en mi Cabeza, hemos fotografiado en muchos lugares preciosos y entre ellos se encuentra Casal de Arman. Es un lugar único en su combinación de tradición y elegancia.
Ubicado entre viñedos y preciosos paisajes, forma un lugar mágico para una boda inolvidable.
Casal os ofrecerá un ambiente único y muy acogedor, perfecto para cualquier pareja que busque un lugar con carácter y estilo.
Además, la comida y el vino en Casal de Arman son verdaderamente buenos.
En resumen, Casal de Arman es el lugar perfecto para una boda o evento inolvidable. Como fotógrafos recomendamos, Casal de Arman a todas las parejas que deseen una experiencia única en el día de su boda.
Solo podemos hablar de lo que es la bodega, no comimos ni nos hospedamos (pero quedamos con ganas).
El entorno es muy bonito, rodeado de viñedos y con Ribadavia a tus pies.
La casa está muy bien restaurada y las nuevas construcciones no desentonan.
Mi tocayo Marcos nos hizo una amena visita y explicación del terreno, las particularidades, la vendimia, en definitiva todo el proceso de elaboración de sus ricos caldos.
Para rematar una rica cata de cinco vinos.
Espectacular. Teníamos una reserva en la casa para dormir y en el restaurante para comer.
Nada más llegar, nos recibieron a medio entrar, llovía, nos recogieron el equipaje y ya nos pasaron al comedor. Les restaurante hablaré en otro reseña de 10 también.
Estuvimos solos en la casa, toda la instalación para nosotros. Cotilleando todo por supuesto. En la zona común tienen juegos de mesa lo cual se agradece y es un detallazo. La puerta de la zona común está sin llave, pero cada habitación tiene la cerradura de su puerta, vamos como en un hotel, tú cierras lo tuyo y lo común pues común.
En nuestro caso, la temperatura en la casa era perfecta, incluso para andar en manga corta en pleno febrero. Cierto es que que trabajando cara al público y en un alojamiento turístico, recordarle un día antes que vas, siempre es de agradecer.
Nosotros dormimos con el balcón entreabierto para escuchar la lluvia y el entorno, lo aconsejable con ese paisaje.
Las expectativas creadas perfectamente cubiertas.
Mención especial a todo el personal que nos atendió, extremadamente profesionales, incluso haciendo alguna pregunta que no tendrían por qué saber...
Recomendable y repetible.
Gracias por el trato recibido.
Hemos estado en el restaurante y todo, desde la comida al servicio espectacular. La comida riquísima, el vino delicioso y el servicio en consonancia. Un 10 a todo
Vergüenza. Tenemos reserva en la casa para dormir y en el restaurante para comer. Después de comer vamos a la casa y nos la abren y nos enseñan nuestra habitación,muy bonita. Pero nos damos cuenta que hace mucho frío en todas las estáncias, incluso con el abrigo puesto hacía frío,bajamos a recepción a preguntar pq hace tanto frío y nos responden tranquilamente que se habían olvidado de la reserva( pagada el 30%de adelanto) y que la calefacción lleva 4 días apagada, que la enciende ahora...que calienta rápido....una casa de piedra en Galicia en diciembre....
Imagínate intentar darte una ducha..
Cuándo nos dan las llaves nos indican
que somos los únicos huéspedes de la casa, pero aún así no se dignan a darnos la llave de la puerta de entrada, así que hay que dormir en una casa enorme en el medio del campo con la puerta abierta y solo la de la habitación cerrada dando una sensación de inseguridad terrible.
La temperatura de la habitación a las 10 de la noche seguía siendo incómoda.
A la mañana siguiente les debía parecer un exceso de gasto así que a las 9 de la mañana tuvieron el detalle de apagar la calefacción, no pudieras ducharte a una temperatura agradable.
Para terminar el desastre de gestión, vamos al desayuno y resulta que no habían avisado al personal del restaurante así que no había desayuno preparado ni estaba la persona que debía atendernos. Gracias al excelente trabajo del encargado del restaurante en 20 minutos nos preparan un gran desayuno y nos piden disculpas.
Cuándo vamos a pagar la estancia ni se inmutan y por supuesto ni se disculpan ni tienen la mínima deferencia ante nosotros.
A título personal, llevo 23 años trabajando de cara al público, se puede tener un mal día o cometer un error, pero la actitud chulesca, mirando por encima del hombro pasando de todo de la chica de recepción no la he visto en mi vida.
Jamás volveré a esa casa ni la recomendaré. La peor estancia de mi vida.
Para terminar entiendo que a las 6:30 de la mañana puede llegar personal de trabajo a la casa, pero que el perro esté ladrando hasta las 7 de la mañana y alguno de las personas jugando con él haciendo ruido es una tomadura de pelo.
Lugar idílico, servicio muy bueno, menú Socalco del chef Marco Varela inmejorable. 100% recomendable, repetiremos.